La ciencia constituye un pilar fundamental de nuestro patrimonio cultural y de nuestro desarrollo social. Sólo sobre la base de una sólida capacidad de investigación científica local, Chile podrá alcanzar los objetivos de desarrollo económico-social que se ha propuesto. Es indispensable formular una política nacional estratégica en este ámbito. La ley conocida como Royalty II ha previsto destinar nuevos recursos al desarrollo de la ciencia y la tecnología, con especial énfasis en la competitividad y la innovación. Se requiere identificar y definir las relaciones de dependencia mutua y las interacciones entre ciencia, tecnología e innovación. La "cadena del conocimiento" es el mecanismo que articula la generación de conocimiento científico y su aplicación en tecnologías, la formación de recursos humanos y proporciona las condiciones que hacen posible la innovación. |